- Con el programa Antioquia: Origen de Cafés Especiales, la Secretaría de Productividad y Competitividad aspira mejorar las condiciones de vida de 5.000 familias caficultoras.
- Se formarán 550 técnicos extensionistas en áreas relacionadas con el proceso productivo del café.

Esa es la apuesta de las secretarías de Productividad y Competitividad, Medio Ambiente y Agricultura y Desarrollo Rural con el programa Antioquia: Origen de Cafés Especiales, que en palabras de Jenny Velásquez Alzate, su gerente, va más allá de un proceso productivo. “El propósito fundamental es generarles mayores ingresos a las familias cafeteras y así mejorar sus condiciones de vida”, comentó.
Para Jenny “el café es mucho más que un producto”, pues comprende aspectos inmateriales y materiales que configuran la identidad por la que se trabajará. Por un lado está lo cultural, con la familia cafetera como eje central, y en torno a la cual hay tradiciones, costumbres, expresiones, medios de transporte, vestimenta y gastronomía. Pero también está el patrimonio material representado en la arquitectura colonial, las iglesias, las plazas y balcones de madera y un paisaje embellecido por el café.
Hacia un mejor café
La diferencia entre un café tradicional y uno especial está en el proceso productivo. En él influyen la siembra, el proceso de beneficio, el secado, la trilla, y al final la catación de un experto que evalúa la características físicas y sensoriales que luego se reflejan en una puntuación que determina su calidad. Sin embargo, más allá del aroma y el sabor, el proceso implementa buenas prácticas agrícolas y manufactureras que protegen el grano hasta la etapa final.
Ese cuidadoso proceso llevado a cabo por la familia cafetera, permitirá que se pague un sobreprecio o prima en el mercado, que se refleja en mejores ingresos. Según Jenny, de esa forma se “les construyen a los productores perfiles de tazas”, que darán lugar a un portafolio de características físicas y sensoriales sobre el café que se produce en la región. Luego nacerá Café de Antioquia, marca bajo la cual se comercializarán los cafés especiales que se produzcan en el departamento.
“Por ese café que se exporta, por trabajo diferenciado, justicia social, protección de flora y fauna, se pagará una buena prima. Entonces mientras Antioquia más se posicione en el sector de los cafés especiales, mayor será ese valor. Estamos valorando en promedio 5 o 6 centavos de dólar por libra. Eso traducido en dos millones de sacos que exporta el departamento sería una gran cifra”, dijo Velásquez.
Así mismo, imagínese a un extranjero sembrando palos de café, recolectando el grano, ayudando en su proceso de beneficio, en el secado, en el trillado y luego degustando una taza humeante de la bebida. “Turismo experiencial”, otro de los frentes en que se enfocará Antioquia: Origen de Cafés Especiales.
Paisaje cultural cafetero
Otra de las apuestas del departamento es que la declaratoria de Paisaje Cultural Cafetero de la Unesco, que benefició al norte del Valle, a Quindío, a Risaralda y a Caldas, también se extienda a Antioquia, donde hay una importante región cafetera.
Ese proceso debe ir ligado a la productividad del territorio, pues como dice Jenny, “para que el paisaje cultural permanezca tiene que haber café”. Por eso una de las líneas fuertes de la intervención está en la generación de capacidades instaladas, de la mano del Comité Departamental de Cafeteros.
Antioquia: Origen de Cafés Especiales permitirá la capacitación de 550 técnicos extensionistas entrenados en cafés especiales, entre los que habrá catadores. Ellos, junto con otros promotores que también se formarán, serán líderes y referentes en las comunidades cafeteras y motivarán a otros productores a que se sumen a la iniciativa.
Además, para facilitar la interacción con los grandes compradores mundiales del grano, en Medellín se hará la décima versión de Hablemos de café, evento liderado por la empresa estadounidense Sustainable Harvest, que con un esquema de relacionamiento directo sienta en una misma mesa a productores y compradores para “empezar a generar relaciones comerciales de largo plazo; entonces primero pedirán un contenedor, pero en dos o tres años pueden ser diez”, señaló Jenny.
También habrá investigación aplicada, una agenda de ciencia y tecnología en los procesos de beneficio, y una escuela de la calidad de café. Programas con los que se pretende beneficiar en el cuatrienio a 5.000 productores del grano con una inversión inicial por parte de la Gobernación de Antioquia de 540 millones de pesos en este 2012, pero para los cuales se esperan, a través del Sistema General de Regalías, cerca de 21 mil 700 millones de pesos.
En un principio Antioquia: Origen de Cafés Especiales definirá seis nodos de intervención, principalmente en el Suroeste y el Occidente antioqueño, donde se trabajará, principalmente, con pequeños caficultores, aunque también con algunos medianos. “Todo esto que tenemos con el fundamento y el eje central de la familia cafetera, es lo que nos va a llevar con la marca Café de Antioquia a lograr un desarrollo rural”, concluyó la gerente Jenny Velásquez Alzate.




































